
Ves cosas y dices,"¿Por qué?" Pero yo sueño cosas que nunca fueron y digo, "¿Por qué no?".George Bernard Shaw (1856-1950) Escritor irlandés.
Hoy me pregunto por qué hacemos ciertas cosas cómo las hacemos. Acabo de llegar a casa y me he dicho: "pregunta a la luna verde, cuéntale lo que te pasa y tal vez ella sepa contestarte".
Jaime, ha salido de mi vida de un portazo virtual sonado. El problema de esto es que yo intenté por todos los medios que se quedara. Me explico. Llevaba unos tres meses de rollo con él. Es más joven que yo, pero sólo en años, porque aparenta más de los que tiene de cara y de cabeza. Desde el principio me lo plantee como un rollo, sabía que esa diferencia de edad traería demasiadas complicaciones a mi recién estrenada estabilidad. Intenté permanecer distante, intenté que no se me metiera en las venas. Sin embargo, conociendo mi conexión vagina-corazón, al cuarto polvo ya estaba pillada. Parece mentira que vuelva a tropezar con el mismo pedrusco en la carretera a 110. ¡Nos llevábamos tan bien!. Me gustaba tanto que al final supongo que mi corazón tomó el desvío de mis orgasmos y caí en la trampa del enamoramiento.
Nunca lo hablamos. Se daba por sobreentendido que esa diferencia de edad era un obstaculo demasiado grande en el camino de una relación formal. A mi no me importaba al principio, lo pasaba bien y me dije: "Aprovecha mientras dure y no te duela". Y así lo hice.
Hace dos semanas fue el cumpleaños de Jaime. Le llamé para felicitarle, él estuvo correcto pero evasivo. Le propuse quedar a tomarnos un café, quería darle un detalle y de paso ver qué hacer con nuestra historia. Creo que se olió algo, no sé...o simplemente no quiso verme. ¡Qué se yo! El caso es que me dio largas para el café con detalle, haciéndose el remolón. Me sentó mal y decidí romper.
Hasta ese momento yo había siempre respondido. Él también, aunque nunca quedamos para tomar el té. O mejor, quedábamos para darnos otra cosita que no era té precisamente. Salíamos a saco en medio de la madrugada y acabábamos borrachos destrozando el colchón como si no hubiera un mañana. Supongo que le pareció demasiado intimo lo del café o simplemente pasó de mi. Así que yo decidí que tal vez me estaba esforzando demasiado por alguien que sólo quería metérmela cuando a él le apetecía, pero que cuando yo quería un café, pasaba. Y le mandé un mail para despedirme de esas noches cósmico-orgásmicas. Empezaba a doler. Poco, pero suficiente.
Ya sé que esas cosas es mejor decirlas a la cara, pero no me cogía el teléfono. Como soy una cagaprisas, y me gusta más escribir que hablar, decidí que lo mejor era dejar la verdad por escrito y salir por patas.
En mi emotivo mail, le decía que me había pillado más de lo que yo quería, que me gustaba y que no podía seguir con un rollo. Así que con todo el cariño del mundo le dije que salía de su vida. No sin antes desearle lo mejor del mundo, dicéndole lo bien que lo había pasado con él, el buen recuerdo que siempre guardaría de nuestras noches locas y le reiteraba la esperanza de quedar como amigos en un futuro, cuando mis ganas de estar con él bajaran a un nivel de alarma aceptable. Le pedí que entendiera por qué le había borrado de mi facebook (para poder olvidarlo lo antes posible, claramente) y con un beso muy amoroso y un "buena suerte" me despedí esperando que lo comprendiera y me deseara lo mismo. Pensaba que él lo entendería, pensaba que como sólo había sido un simple lío para él, me diría que claro, que tan amigos. Pensaba que no se iba a enfadar, pero no fue así. Nunca me contestó y lo peor es que me borró de su lista de contactos de la blackberry al día siguiente de recibir mi mail. Como dicéndome: "Tia, si tu me borras del face yo te borro de la bb, jódete". No lo entiendo, en serio. Y no paro de darle vueltas, y de pensar cómo lo hubiera podido hacer mejor. Es entonces cuando me he dado cuenta de que tal vez nuestra diferencia de edad SI es demasiado grande.
La verdad es que no me lo esperaba, para una vez que soy dulce, cariñosa, que expreso mis sentimientos con buenas palabras. Para una vez que me alejo de alguien, para no hacer daño y, sobretodo, para que no me hagan daño. Van y me quieren seguir fastidiando. Y otra verdad es que este chico me gusta, me encanta, me parece un tío genial, tenemos amigos en común y me hubiera encantado seguir siendo amiga suya. En realidad me hubiera gustado que tuviera 10 años más. Pero parece que no quiere que seamos amigos, y lo peor es que me gustaría saber que coño hice yo mal para tratarme así. O si hice algo mal. Porque ni lo sé. Odio cuando no sé el porqué de las cosas. Es un sensación de total impotencia. Me muero de curiosidad y sin embargo es a algo a lo que ya me voy acostumbrando, hay tantas cosas en el mundo que ocurren sin que yo sepa porqué, que al final lo único que me queda es la aceptación y lo que es más triste: la resignación. ¿Por qué?¿Por qué no?